28
Nov

ZAPATOS,UNA HISTORIA DE AMOR

zapatos-verde

Cuando era pequeña,muy pequeña,ví en la televisión un documental sobre las geishas,me fascinaron esos

pies pequeñitos envueltos en tela y subidos sobre sandalias con plataforma.Me pareció,en mi mente infante,

el colmo del buen gusto,e hice diferentes pruebas aplastando varios zapatos mios a la vez y envolviéndolos

en cinta adhesiva y  a su vez poniendole cuerda para atarlo a mi pie.Obviamente el resultado fue lo peor.

Pero no por eso me desanimé,me puse los tacones de mi madre y caí rodando por las escaleras.Fui al colegio

con zapatos de gitana , eran para niñas y tenían tacón , y fui sancionada. Me enganché un tacón en una

alcantarilla en un paso de peatones y por poco muero atropellada.

Pero porqué esos trocitos de cuero de colores alrededor de mis pies me fascinan tanto?

Creo que quizás tenga el mal de la cenicienta y esté esperando el zapato que encaje perfectamente

en mi píe y me haga brillar como una princesa.Verdaderamente todas sabemos que en este cuento lo del

príncipe era anecdótico, lo que importaba era el zapato ,  que era exclusivo y de diseño.

Siempre me quedo pegada a los escaparates de las tiendas de zapatos,con cara de trucha,y esperando

encontrar alguna respuesta y fascinada por los colores y las formas.

Cuando visité Londres lo primero de la lista de sitios a ver era la tienda del gran zapatero Manolo Blahnik

en Chelsea.Tan pequeña y llena de tesoros,no me dió pena realmente no poder comprarme ninguno,se me

quedaron tan grabados en la memoria de mi cerebro que aún los conservo en mi armario virtual.También

en Londres fui a Jimmy Choo,en Paris a Roger Vivier y a Christian Louboutin y en Italia a  la casa del gran

Salvatore Ferragamo.Otros van a monumentos históricos , yo a zapaterias.

Es una fascinación tan grande que a veces siento morir de amor por ellos.Me gustan de todo tipo,especial-

mente los raros e incómodos.Tengo los píes algo torturados por esta emfermedad,pero hablo con mis pies

a menudo y les digo: Tranquilos amigos míos,no desespereis,aguantar,no le podemos decir que no a la

belleza.Pero mis pies no están ya tan convencidos de mis locuras como antes y con la edad no me ha

quedado otro remedio que pasarme a los zapatos cómodos; Qué horror!.

Pero en mis sueños siempre llevo Blahnik exclusivos de colores fascinantes y formas íncreibles y salto

de nube en nube como si nada.

Los de la foto que llevo puestos son del día de mi boda eran de Chie Mihara,una diseñadora de zapatos

muy buena, y además son verdes, mi color preferido.


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